La Necesidad de la Salvación.
Todos los hombres y las mujeres, desde la caída de nuestro padre Adán, nacemos en un estado de muerte espiritual. Ninguna persona, por su naturaleza muerta, ni puede, ni quiere, volver a Dios. Nadie puede de sí mismo obedecer a Dios o tener fe en Cristo. (vea Jn. 5:40; 6:44; Rom. 3:9-19; 5:12; Efe. 2:1-3).
La Causa de la Salvación.
Desde antes de la creación, Dios escogió a muchas personas de la raza caída de Adán para salvación. Aquellos quienes él escogió merecen la ira de Dios tanto como todos los demás que












Comentarios recientes
hace 3 meses
hace 3 meses